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Joana Sabbagh
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Capitulo 24: Los entierros de Angel e Ines

el Sáb Abr 30, 2016 9:18 pm
Capítulo 24 - Los entierros de Angel e Inés

ENTRADA:


En el hospital.
Inés está en sus últimos momentos. Se estaba confesando con el padre Gabriel (René Casados) quien la mira aterrado.
INÉS: Padre... Darío... SanRoman. Él... es el único... culpable... de... mi desgracia...
(Inés se estaba ahogando, ya no podía respirar normalmente. El aparato que registraba el pulso empieza agitarse. El pulso se le empieza a agitar, ella respiraba con dificultad.)
INÉS: ¡Díganles... a mi familia... que los quiero... mucho...!
(Inés le agarra la mano al cura, quizás éra un gesto para aferrarse a la vida, pero todo en vano, porqué en cuanto terminó la frase le soltó la mano al cura y su cuerpo cayó inerto. Su cabeza cayó inerta en la almohada. Sus ojos estaban abiertos, éra un rostro que ni en la peor pesadilla quierías verlo. El sacerdote se levanta de la silla, se acerca ella, le pasa la mano por sus ojos cerrandoselos. Coge sus cosas, recogiendo su sotana y se prepara para salir.)
* * *
(En la sala de espera. El padre Gabriel llega. Samuel, Jessica y Daniel se levantan y se acercan a él.)
SAMUEL: ¿Qué pasó, padre?
GABRIEL: (baja la cabeza) ¡Lo siento mucho! Su esposa acaba de fallecer. Pero lo que me acaba de confesar es aterrador. (preocupado) Y yo sin poder decir nada...
JESSICA: (llorando) Mi mamá... ¡noooooo!
(Daniel abraza a su hermana. Alex se acerca a su novia.)
SAMUEL: Pero... (se lleva al padre un poquito lejos) ¿hay algo que se pueda hacer? Digo... alguna vez se tendrá que saber la verdad.
GABRIEL: Pues... (pensando) solamente si yo hablo con mis superiores y les expongo el caso, quizás se pueda hacer algo. No sé... tendré que verlo, y exponerles el caso con mis superiores. Un secreto de confesión núnca se puede ser descubierto.
SAMUEL: Está bien, padre. Esperamos que se pueda hacer algo.
GABRIEL: Es que este caso es muy difícil... yo tengo la solución, pero estoy sin poder hablar.
SAMUEL: (confundido) ¿A qué se refiere, padre? A caso usted...
GABRIEL: (diciendo que ‘’si’’ con la cabeza) Sí... el maldito asésino vino a confesar su crimen conmigo. Desde entonces me está atormentado, no me deja por la paz...

EL PADRE GABRIEL SABE TODA LA VERDAD


* * *
Segundo día.
Cementerio.

En el cementerio estaban enterrando a Angel. El padre Gabriel hacía la misa. Daniela estaba al lado de la caja, llorando y abrazandose a David. Darío estaba al lado de su esposa, ni lloraba siquiera. Tenía unas gafas de sol negras que le cubrían los ojos. David abrazaba a Daniela, sabía perfectamente que la mujer lo ama a él y que ella ya no siente nada por aquel hombre que tanto daño le hizo. Está mirando con odio a Darío. Darío está sintiendo que hierve de celos por dentro. El ataúd es bajado en el hoyo. La gente tira varias rosas blancas dentro. Todos los conocidos estaban en el entierro, incluso Alfredo, Catalina, Demetrio, Fabiola, Alex y Erika con Oscar. El único que no tira ninguna flor es Darío. Estaba más inmóvil que una piedra. Parece que la muerte de su hijo le ablandó el corazon. ¿O solo es una apariencia? Después del entierro, todo el mundo va hacía sus coches. Darío está apunto de irse, pero le es inevitable no acercarse a su aún esposa.
DARIO: Espero con la muerte de nuestro hijo seas muy felíz con tu amante. Ya nada te ata a mí.
(David estaba a punto de agarrarlo a golpes, pero se detiene por respeto a Daniela y al lugar donde se encontraban.)
DANIELA: ¿Cómo puedes decir que me alegra la muerte de mi hijo? Al contrario... ¡él que tiene muy poco corazon aquí eres tú! Y te equivocas. Sí nos une algo. Si ya no quieres que nada nos una, acepta darme el divorcio.
DARIO: (la mira con odio) ¡Eso núnca! ¡Tú no te vas a divorciar de mí para unir tu vida con esta... (mira de arriba abajo con aire de superioridad) cosa!
(David ya no aguanta más y lo coge del cuello. Darío, al contrario, no hace ningun gesto.)
DAVID: ¡Mira, desgraciado! ¡Poca cosa tu abuela! A mí mujer la respetas ¿ok?
DARIO: (se suelta y se arregla el traje) Jaja... ¿tu mujer? Bueno sí... tu mujer... jajaja
(Darío se va riendo. David queda más enfurecido que un toro. Daniela lo abraza. Luego de unos minutos se va todo el mundo y el cementerio queda un lugar lleno de paz como debe de ser.)

DARIO NUEVAMENTE SE BURLA DE DAVID



* * *
Mansión Riquelme.
Salón principal.

Samuel, Jessica y Daniel estaban preparado todo para que el siguiente día entierren a Inés. Esta noche la están velando. Enmedio del salón principal había el ataúd de Inés. A los pies del ataúd yacía una foto de Inés. En la foto estaba muy sonriente y muy bonita. Cosa que ahora, cuando su familia está mirando solamente aquella foto, les da ganas de llorar. Incluso a Samuel. Cláro, no faltaban las velas prendidas. La gente ya empezaba llegar al velorio. Todos estaban vestidos de negro. Por la puerta principal entra la familia Escandon. Bruno iba detrás con su hija Erika. Enfrente iban Fabiola con su hijo Alex. Fabiola y Bruno ya no vivían juntos. Alex va con Jessica. Se abrazan y se dan un beso. Daniel mira a Erika. Después entra Alfredo solo. Va directo con Daniel para darle el pésame. Daniel no sabe que le pasa, ni porqué estaba mirando de esa manera a Alfredo. Lo que pasa es que con cada mirada que le echa a Alfredo siente mariposas, siente que sus mejillas se ponen rojas. Para evitar sentir eso, sale sigilosamente del salón y va al jardín. Alfredo nota que se va, se queda un rato más y lo sigue. Se enfoca a Bruno y a Samuel charlando en un rincón.
BRUNO: ¡Lo siento mucho!
SAMUEL: ¡Muchísimas gracías! (mira a Fabiola hablando con Jessica) ¿Y qué pasó entre tu esposa y tú? No me digas que se separaron a estas alturas...
BRUNO: Pues sí... desgraciadamente, mi esposa se enteró de una relación antigua que tuve (suspira) y que resultó un hijo y pues... ni modo, terminó conmigo...
SAMUEL: ¿Y no piensas hacer nada para recuperarla?
BRUNO: (suspira) De momento nada... pienso recuperar el tiempo perdido con mi hijo, y cláro, con mis hijos. Y si surge alguna relación o una reconciliación pues bienvenido sea.
* * *
Jardín.
Daniel sale al jardín a respirar aire fresco y a explicarse en su mente lo que está empezando a sentir y es inexplicable. Alfredo lo sigue y se para detrás de él.
ALFREDO: Es muy difícil de explicar lo que no tiene explicación ¿verdad?
DANIEL: (lo escucha y voltea) ¿Qué quieres decir con eso?
ALFREDO: (se acerca a él, Daniel se ponía más nervioso) Lo que estamos sintiendo. Porqué yo tampoco puedo negar que lo primero que ví al entrar en el salón no fue el ataúd de tu mamá, que en paz descanse, sino a ti.
DANIEL: (sonríe) ¿De verdad? (lo embriagaba el perfume y el aftershave de Alfredo)
ALFREDO: Sí... y no tiene porqué darte verguenza de lo que sientes.
DANIEL: Bueno, no es eso... es que seguramente tu novia me va a armar bronca al vernos juntos.
ALFREDO: Jaja... ¿novia? Núnca he tenido novia.
DANIEL: (confundido, sonríe) ¿Por qué no? Si eres muy guapo...
ALFREDO: Pues... porqué a mí no me gustan las mujeres. Soy gay.
DANIEL: (solo puede sonreir de felicidad; el hombre que le gustaba es libre) Pues...
(Alfredo se acerca a él y los dos se besan.)

ALFREDO BESA A DANIEL



* * *
Aeropuerto.
Se enfocan los pies de una mujer bastante sexy, caminando como una modelo en catwalk. Se para enfrente de la escalera rodante, mira enfrente y suspira decidida.
MUJER: ¡Vengo a recuperar lo que es mío!

* * *
Comisaría.
Los agentes Bequex y Urquía seguían trabajando en los casos de narcotráfico y ese crimen que pasó hace 20 años. El comisario Juan buscaba pistas.
BEQUEX: Sigo pensando que fue incorrecto soltar a Darío SanRoman y a Bruno Escandon... deberíamos haber ido hasta un juicio.
JUAN: No... fue mejor así. Con ellos aquí jamás podríamos probar nada. Así podemos mandar vijilancia las 24 horas del día.
URQUIA: ¡Eso mismo! (aprobando la idea del comisario) Me parece una magnifica idea. Hoy mismo mandarémos unos hombres a vijilarlos. Estos dos ya no se escapan.
BEQUEX: ¡Perfecto! ¡Hay que empezar el operativo! Quiero cámaras dentro y fuera de respectivas mansiones! Quiero coches vijilandoles las mansiones las 24 horas del día. Como ven una movida extraña los siguen y graban todo. ¿Entendido?
URQUIA: ¡Voy a dar el orden!
BEQUEX: ¡Perfecto!
(Urquía sale.)
BEQUEX: ¡Muy pronto darémos con el asésino! ¡Falta muy poco!

* * *
Segundo día.
Cementerio.

La familia Riquelme estaba dandole el último adiós a Inés. El padre Gabriel está en la misa. Jessica se abrazaba a Alex. Erika abrazaba a Oscar. Daniel estaba entre Alfredo y Samuel. Todos tenían gafas de sol negras. De pronto, se acerca Darío. Primero se le ven los pies, luego se enfoca de cuerpo completo. Vestía todo de negro, con gafas de sol negras. Daniel nota su presencia y mientras los empleados del cementerio bajaban el ataúd en el hoyo, Daniel se retira un poco para atrás. Se dirige a Darío.
DANIEL: ¿Para qué vienes aquí, Satán? ¡Desaparecete, Satán!
DARIO: (le dice despasito) Shh... tengo todo el derecho del mundo estar acá. Tu madre fue una de las mujeres que he amado en mi vida.
DANIEL: (enfurece) ¡Desgraciado!
(Samuel se acerca a ellos.)
SAMUEL: ¡Ya, tranquilos!
DANIEL: Puede que un día de estos no me controle y mate a este infelíz, papá! ¡No sabes cuanto lo odio!
DARIO: ¡El odio es mútuo, muchachito infelíz!
SAMUEL: (a Darío) ¡Lárgate que no tienes nada que hacer aquí!
DARIO: Me voy... pero no porqué ustedes me echan, sino porqué tengo cosas que hacer.
(Darío se va. Daniel y Samuel quedan furiosos.)

DARIO TAN IPOCRITA COMO SIEMPRE


* * *
Mansión SanRoman.
La misma mujer del aeropuerto toca el timbre. Le abre la sirvienta. Ella entra sin esperar a que la sirvienta le de permiso.
Salón.
En el salón, mirando para todas partes. La sirvienta llega con ella.
VANESSA (Martha Julia): ¡Ya deja de seguirme, gata igualada, y llama a Darío!
SIRVIENTA: El señor SanRoman no se encuentra en la casa. Si guste lo puede esperar.
VANESSA: ¡Ay, por supuesto que lo voy a esperar!
(Al haber dicho eso, Vanessa se sienta cómodamente en el sofá, como si lo estaba deseando.)
VANESSA: Sírveme un trago ¿qué esperas?
SIRVIENTA: (la mira extraño) Sí, señorita...
(La siriventa le sirve a Vanessa. Vanessa toma la copa sin ni siquiera darle las gracías y le hace seña para irse. La sirvienta se va mirando mal a Vanessa.)
* * *
(Dentro de un rato, entra en la mansión Darío. Va al salón principal y topa con Vanessa, la única mujer que destilaba pasión.)
DARIO: ¡Vanessa! (ella se levanta y se acerca a él) No me imaginaba encontrarte aquí!
VANESSA: ¡Pues ya vez, cariño! (pasa sus brazos por su cuello acercandose a besarlo) ¿No me extrañaste?
DARIO: (rodea su cintura) Mmm... cláro que sí. Viniste en el mejor momento.
(Darío se acerca a besarla, pero ella lo detiene alargando más las anxias del hombre.)
VANESSA: ¿Y tu mujer? ¿O estás solo?
DARIO: (suspira) ¡Ni me recuerdes a esa traidora! Ella ya no es mi mujer. Ahorita dame unos besos de esos que solo tú sabes darme!
(Darío se acerca a besarla, ella le corresponde. La coge en sus brazos y sube las escaleras con ella llevandola a su habitación.)

VANESSA VOLVIO CON SU AMANTE



* * *
Frente a la mansión SanRoman.
En un trailer.

En el trailer habían varios policías vijilando la mansión. Tenían sístemas de seguridad muy avanzadas. Los agentes Bequex y Urquía estaban en el trailer. Urquía tomaba un café mientras Bequex tomaba unos apuntes. Ambos miraban la pantalla del sístema que graba la calle y la mansión.
CHOFER: ¿Vieron? ¿Quién será esa mujer?
BEQUEX: Eso no lo sé... aquí hay gato encerrado. ¿Qué tendrá que ver esa mujer con Darío?
URQUIA: (sonriendo, mirandole las pompas de la mujer; ellos estaban dando y dando review a la grabación quizás reconocían a la mujer) Jaja... ¿cómo que qué puede ser? A esa pregunta puede contestar hasta un niño de seis años por Dios.
BEQUEX: (perdiendo la paciencia) Bueno, pues contesta.
(El chofer reía al oir la respuesta del agente.)
URQUIA: Simplemente puede que sea alguna amante...
BEQUEX: Mm... vaya... solo en eso piensas ¿no?
URQUIA: ¿Por cuánto apuestas que es una amante? (sacando un billete de 100 pesos)
BEQUEX: (lo mira y luego vuelve a mirar el billete) ¡Yo no apuesto!
(Urquía miraba al chofer quizás él apostaba. El chofer sonríe y saca dos billetes de 100 pesos.)
CHOFER: ¡Yo sí le entro! Pero debo reconocer que se mantiene muy bien la condenada... (lo dijo mordiendose el labio)
URQUIA: ¡Perfecto!
(Los dos se dan la mano. La apuesta estaba hecha.)
BEQUEX: ¡Ya! ¡Dejense de tonterías que estamos en una misión, caray!
URQUIA: ¿Qué pasó? ¿Encontraste una manera de atraparlo?
BEQUEX: No... y en esto tú también estás involucrado así que ayudarás quieras o no. Pero pienso que si damos con esta mujer (enseñando la pantalla) Darío caerá solito. Estoy seguro que esta mujer sabe muchas cosas de él.
URQUIA: Pues vamos a redactar un citatorio y la interogamos.
BEQUEX: Pero no sabemos donde vive, menso. A ver... ¿adónde le mandas el citatorio si no sabemos donde vive?
URQUIA: ¡La seguimos, menso!
BEQUEX: (al chofer) Cuando sale la mujer, la sigues ¿entendido? Tenemos que averiguar donde vive esta rubia!
CHOFER: Está bien.

LA POLICIA VIJILA LA CASA DE DARIO



* * *
Mansión SanRoman.
Habitación de Darío.

Se enfocan a Vanessa y a Darío en la cama, abrazados. Vanessa estaba acostada en su pecho dandole besos. Darío la abrazaba a él. Acaban de hacer el amor como locos. Los dos estaban tapados por una sábana. Darío ni idea tenía que la casa estaba vijilada, y que cada movimiento que daba estaba monitorizado por la policía.
VANESSA: ¡Te amo tanto! (le besa por el pecho) Me hiciste mucha falta, mi amor!
DARIO: (la abraza a él, acarisiandole suave el cuerpo) ¡Y tú a mí! ¡Imagínate! No hay ninguna mujer así de completa como tú.
(Los dos se besan nuevamente.)

* * *
Edificio con departamentos, propiedad y protección de la DEA.
En este edificio viven solo los testigos importantes en casos de narcotráfico o peor, asesinatos. Aquí viven Jose María Vargas (Ricardo Blume), Adrián Cáceres (Dan Fintescu), y ahora Catalina y Demetrio. A Demetrio le daba miedo ponerse en contra de la policía. Pero más miedo le daba ponerse en contra de los narcotráficantes y asésinos.
Departamento de Adrián.
Todos estaban en el departamento de Adrián. El comisario Juan les daba las instrucciónes.
JUAN: ¡Muy bien! Aquí no corren ningún peligro. Solo tienen que obedecer las mínimas reglas. Cuidado con las llamadas que reciben. Sus célulares están rastreados. Cualquier llamada que hacen o reciben será monitorizada. Y también, cuidado con salir a la calle. Ustedes son nuestros únicos testigos y no quieremos que algo malo les suceda. Así que mejor, en este tiempo, es mejor dejar de salir; solo en caso de extrema urgencia, y preferible con alguno de nuestros guardías. ¿Comprendidas las reglas?
JOSE MARIA: ¡Perfectamente, comisario!
ADRIAN: ¡Perfectamente!
DEMETRIO: Cláro... prácticamente estamos aislados durante estos meses...
JUAN: ¿Qué prefieren? ¿Estar encerrados aquí o dentro de un ataúd?
CATALINA: (a Demetrio) ¡Ya, mi amor!
DEMETRIO: (abraza a Catalina) ¡Entendidas las reglas!
JUAN: ¡Perfecto!

EL COMISARIO DA ORDENES CLARAS A LOS TESTIGOS


* * *
Mansión SanRoman.
Biblioteca.

Darío dejó dormir a Vanessa y bajó a la biblioteca para llamar a Demetrio. Demetrio estaba en el departamento protección de la DEA, con Catalina, pero eso Darío no lo sabe. A Demetrio le suena el célular. Queda por ratos viendo el célular. En la pantalla le aparece el nombre de Darío. El comisario Juan ya había rastreado todos los célulares de los testigos. Le hace seña a Demetrio para que tome la llamada. Demetrio levanta el célular y contesta temerosamente.
DEMETRIO: ¡¿Bueno?!
DARIO: ¡Qué bueno que me contestas, Demetrio! ¿Por qué te tardaste tanto?
DEMETRIO: Pues... (sin saber que decir, inventa) estaba con mi mujer. Por eso... sí, por eso. Ya sabes...
DARIO: (riendo) Pillo... jaja... y yo como maleducado interrumpí ¿no? Pues ya los voy a dejar para que sigan sus asuntitos. Solo te quiería decir que quiero verte hoy mismo! ¡Hay cosas que quiero platicarlas contigo!
(Demetrio no contesta nada, se queda inmóvil viendo al comisario quien hacía señas que ‘’si’’ con la cabeza.)
DARIO: ¿Demetrio? ¿Por qué no contestas, hombre?

DARIO CAE EN LAS REDES DE LA DEA; DEMETRIO TEME SER PARTE Y AYUDAR A LA DEA



Avances del próximo capítulo:
Protección DEA.
DEMETRIO: ¿Y ahora qué hacemos?
JUAN: ¡Tenemos una hora para prepararte! Serás nuestra espía infiltrada. Tienes que sacarle mucha información sobre los movimientos que va a dar. ¡No te preocupes! Nosotros estarémos allí por si se pone grueso el asunto.
¿Qué pasará más adelante? ¿Demetrio va a ayudar a la DEA?
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Cibergloria
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Re: Capitulo 24: Los entierros de Angel e Ines

el Miér Mayo 04, 2016 11:07 pm
Oh que bien que ya los testigos estén protegidos en ese lugar especial y entre ellos Demetrio y su mujer, ahora sí Darío caerá

Qué pronto Alfredo encontró consuelo, se olvidará de Angel, pues ya se fijó en Daniel pero bien por Daniel que es un chico muy solitario

Vanessa creo que será la perdición de Darío, eso espero
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Re: Capitulo 24: Los entierros de Angel e Ines

el Jue Mayo 05, 2016 9:22 pm
Gracias, Gloria. Así es, poco a poco nos acercamos a la verdad.
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Re: Capitulo 24: Los entierros de Angel e Ines

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