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Joana Sabbagh
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Capitulo 23: La muerte de Angel

el Sáb Abr 30, 2016 9:18 pm
Capítulo 23 - La muerte de Angel

ENTRADA:


Horas después.
En el hospital.

La ambulancia llevó al hospital a Inés. No se sabe si se va a salvar de esta. Samuel (Fernando Carrera), Jessica (Vanessa Hudgens) y Daniel (Derrick James) se enteran sobre lo que pasó y deciden ir al hospital. David la está operando. En la sala de espera estaban Samuel con sus hijos.
JESSICA: (llorando, abraza a su padre) ¡No se como pudo pasarle esto a mi mamá! Y más ahora que la recuperamos. ¡No quiero que se nos muera, papá!
SAMUEL: (por el dolor se le habían secado las lágrimas porqué no lloraba, solo abrazaba a su hija) ¡Tranquila, mi amor! Esto solamente es lo que Dios dispusó y nosotros no podemos ponernos en contra de su voluntad!
DANIEL: (apoyado en la pared, tomaba un café) ¡No te preocupes! Si pasó eso, es por algo...
* * *
(Mientras que en Terapia Intensiva, el doctor David estaba operando a Inés. La operación al parecer no iba a ser un éxito. Tenía muchas lesiones, incluso entró en coma. David descubrió que Inés estaba embarazada.)
* * *
(Horas después, termina la operación. David no pudo salvar al bebé. Sale del quirofano y se dirige a la sala de espera donde estaba la familia Riquelme. Mientras, vino Alex para consolar a su novia Jessica. David se acerca a la familia.)
DAVID: ¿La familia de Inés de Riquelme?
SAMUEL: (se acerca con sus hijos) Yo soy su esposo. ¿Qué le pasó?
DAVID: (sério) ¡Lo siento mucho! Su esposa acaba de entrar en coma... no sabemos si va a despertar alguna vez...
JESSICA: (llorando, se abraza a Alex) ¡Mi mamá! ¡Nooo! (llorando)
ALEX: (la abraza) ¡Ya, mi amor! ¡Tranquila!
DAVID: (sério) Y también lo siento mucho por el bebé que su esposa estaba esperando. No lo pudimos salvar...
SAMUEL: (asombrado, abre los ojos como platos) ¿QUE? ¿Mi esposa estaba... esperando un bebé? (sin poder creerlo, estaba en shock) ¡Dios mío!
DANIEL: (asombrado) ¿Mi mamá? ¿Embarazada? Esto debe ser un error... mis papás hace mucho tiempo que no viven juntos... (sin poder creerlo tampoco)
(Samuel se acerca a su hijo y le toca el hombro en señal de que calla y le siga la corriente.)
SAMUEL: ¡Acompañame a la cafetería, hijo! ¡Necesito hablar contigo!
DANIEL: Cláro, papá, tú dirás.
(Los dos se van a la cafetería.)
JESSICA: (entre lágrimas) ¿Puedo ver a mi mamá? (Alex la abrazaba por detrás)
DAVID: Cláro, pero solo una persona.
ALEX: (a Jessica) ¡Ve tú! ¡Aquí te espero!
JESSICA: (a Alex) Está bien, mi amor. (al doctor David) Está bien.
DAVID: ¡Acompañeme!
(Jessica acompaña al doctor David al salón de su madre.)

INÉS ESTABA EMBARAZADA...


* * *
En la cafetería del hospital.
Samuel y Daniel están sentados, tomandose un café.
DANIEL: ¿Qué pasó, papá? ¿Cómo que mi mamá estaba embarazada cuando hace mucho que ella no vive con nosotros?
SAMUEL: (suspira) Hijo... no quiería que te enteráras de esto núnca, pero ni modo...
DANIEL: ¿Qué pasa, papá?
SAMUEL: Tu mamá me puso los cuernos. Y yo estaba enterado. Por eso mismo cuando regresó no la acepté en la casa.
DANIEL: Entonces... ¿no sabes quien es el padre del hijo que mi mamá perdió?
SAMUEL: Sí, lo se, hijo... y creeme que me duele en el alma que esto haya ocurrido.
DANIEL: Entonces... ¿quién es, papá? (lleno de odio) ¡Para ir a romperle los dientes! ¡Nadie se burla de mi mamá!
SAMUEL: Hijo, te lo voy a decir, pero prometeme que no vas a hacer ninguna locura! ¡No quiero que te expongas!
DANIEL: (suspira) ¡Dimelo, papá!
SAMUEL: ¡Prometeme que no vas a cometer ninguna locura!
DANIEL: ¡Te lo prometo, papá!
SAMUEL: (suspira) Es Darío.
DANIEL: ¿¿QUE?? (se levanta) ¡Con permiso!
(Daniel se va corriendo.)
SAMUEL: (se levanta) ¡Hijo! (pero ya se había ido) ¡Maldita sea! (deja dinero en la mesa y se va detras)

DANIEL SE ENTERA QUE DARIO EMBARAZO A SU MADRE


* * *
Hospital.
Salón de Inés.

Inés estaba acostada en la camilla del hospital conectada a los aparatos. Tenía la cabeza bendada, por los golpes que sufrió. Parecía estar dormida. Solamente la familia entiende el dolor que uno puede sentir. Jessica entra despasito en el salón. Ve a su madre conectada a los aparatos, con la cabeza bendada, y comienza a llorar. El doctor David acompaña a Jessica hasta la puerta del salón y se retira dejando que las enfermeras cuiden a Inés. Jessica se acerca a su madre, llorando. Éra inevitable no llorar.
JESSICA: ¡Mamá...!
(Jessica se acerca a la camilla de su mamá y le toma la mano.)
JESSICA: ¿Por qué tuvo que pasar esto justo ahora, mamita? (llorando)
(Jessica llora, agacha la cabeza para darle un beso en la mano a su mamá, cuando, de pronto, Inés mueve la mano. Jessica siente y mira enseguida a su madre.)
JESSICA: ¡Mamá!
(Una de las enfermeras que cuidan a Inés se decide hablar.)
ENFERMERA: ¡Señorita! (Jessica mira a la enfermera) ¡No se engañe! Su mamá sufrió muchas contusiones, acaba de entrar en coma. Es imposible despertar.
JESSICA: (con esperanzas) Pero movió la mano... ¡yo misma lo ví!
ENFERMERA: Señorita, esos son reflejos. Creenos que nosotros queremos que la paciente se recupere, pero el accidente que tuvo fue muy grave...!
(Jessica solo puede decir que ‘’si’’ con la cabeza. Las lágrimas corren por sus mejillas.)

JESSICA SUFRE POR SU MAMA


* * *
Empresa.
Despacho de Darío.

Darío estaba en su despacho, en un momento bastante íntimo con su secretaria. Éra una mujer joven, como de 20 años, vestía una mini falda que dejaban ver muy bien sus piernas grandes y perfectas. Llevaba puesto una blusa escotada y estrecha que dejaban ver sus senos perfectos. Darío estaba sentado en su sillón, tenía en sus brazos a la mujer. Se estaban besando apasionadamente. Él le metía la mano por debajo de la falda. La mujer sacaba pequeños gemidos de placer.
De repente, el momento candente y cachondo es interrumpido por la entrada de Daniel, quien entra de un solo golpe echando fuerte la puerta haciendo ruido. La mujer y Darío se separan, él se levanta acomodandose el saco y la corbata; la mujer recogía sus cosas y se va. Daniel mira con odio a Darío.
DARIO: (sarcástico) Y a ti no te enseñaron tocar antes de entrar ¿o qué?
(Esa fue la gota que derramó el vaso. Daniel se acerca a Darío, lo coge del cuello de la camisa y le tira un puño en la naríz.)
DANIEL: ¡Esto por haberte metido con mi mamá, imbécil!
(Darío se cae en el sillón tocandose el labio y la naríz. Mira furioso a Daniel.)
DARIO: (haciendose el inocente) ¿Y yo qué mierda tengo que ver con tu madre? ¡No tengo nada que ver con ella! ¡Y deja de venir a mi despacho a insultarme y a golpearme! ¡Tú no sabes quien soy yo, eh! (enseñandolo con un dedo)
DANIEL: (lo reta) ¡Vamos! Si fuiste capáz de embarazar a una mujer, midete con un hombre, desgraciado!
(Daniel está en posición de volver a atacar. Se acerca nuevamente a Darío para golpearlo, pero esta vez se va a llevar una sorpresa. Darío saca su pistola y lo apunta en la frente. Daniel se queda inmóvil ante el gesto de Darío. No estaba preparado meterse con alguien que tenía un arma. Darío lo mira y comienza a burlarse de él.)
DARIO: Jajajaja... (rísas) ¿se acobardó el gallito? Jajaja... (riendo, sin dejar de apuntarlo con el arma)
DANIEL: (sin moverse, Darío le puso la pistola en la frente) Ahora no me queda más duda... ¡Tú mandaste a matar a mi madre!
DARIO: (gritando, sin dejar de apuntarlo) ¡Cállate, maldito!
(En ese momento, entra Samuel en el despacho y ve el panorama.)
SAMUEL: ¡Suelta a mi hijo!
DARIO: (dejando de apuntar a Daniel, apunta a Samuel) ¡Tú no te metas, desgraciado!
SAMUEL: (Daniel va con su papá) ¡Baja esa arma!
DANIEL: (a Samuel) Papá, no me queda ninguna duda! Este desgraciado intentó matar a mi madre! ¡Dejame partirle la cara! (se abalanza contra Darío; Samuel lo impide)
SAMUEL: ¡No, hijo, no vale la pena! ¡Mejor vamos! Tu madre te necesita.
DANIEL: Está bien, papá. (mira con odio a Darío y suspira) No vale la pena estar más aquí.
(Daniel sale del despacho. Samuel queda un poco más. Se acerca a Darío y lo enseña con el dedo.)
SAMUEL: ¡Aún tengo cuentas pendientes contigo, desgraciado!
(Samuel le da una palmada floja en la mejilla a Darío y se va del despacho. Darío deja la pistola en el escritorio. Por la rabia que tenía, golpea el escritorio.)
DARIO: ¡Malditos imbéciles!

DARIO, DANIEL Y SAMUEL SE ENFRENTAN




* * *
Mansión SanRoman.
Habitación de Angel.

Angel (Juan Diego Sánchez) estaba en la cama, tapado con una sábana. Con cada día que pasa se deprime más. Y es normal. En la casa no había nadie. Darío estaba trabajando todo el día. Solamente la sirvienta que preparaba la comida. Angel cree que es un estorbo en la vida de los demás. Coge el teléfono y le marca a alguien.
ANGEL: Sí... allí va a estar. Va a vestir unos jeans, y estará en el asiento de la ventana.
(Angel cuelga, llama a la sirvienta para ayudarlo vestirse y subir a la silla de ruedas.)

¿QUÉ PLAN TENDRA ANGEL?


* * *
Hospital.
Salón de Inés.

Jessica estaba sentada en una silla con la cabeza apoyada en la camilla de su mamá. Inés parecía estar dormida, pero todos saben que es posible no despertar jamás. Jessica tenía esperanzas. Despasito, entran Daniel y Samuel. Samuel le toca el hombro a su hija. Jessica se levanta despasito.
JESSICA: (con lágrimas) No despierta, papá...!
SAMUEL: ¡Ya, mi amor! (la abraza) ¡Oíste lo que dijo el médico!
JESSICA: Sí, papá...
(De pronto y de la nada, Inés mueve un poquito la cabeza sacando pequeños gemidos. Jessica y Samuel la miran.)
JESSICA: ¡Mira, papá! Parece que está despertando...! (va hacia Inés) ¡Mamá!
(Inés abre los ojos poco a poco. Estaba toda adolorida y muy débil. Está reaccionando o puede que estos sean sus últimos momentos?)
INÉS: Mmm... ¡Samuel! (moviendo la mano con la esperanza de coger la mano de su marido)
JESSICA: (a Samuel) ¡Papá! Te está llamando a ti!
INÉS: No... quiero... (respira) hablar... con todos... (respira) ¡Samuel!
SAMUEL: (se acerca y le coge la mano) ¡Aquí estoy! ¡No te esfuerzes!
INÉS: ¡Per...perdóname!
SAMUEL: ¡Ya! ¡Ya no hables! ¡No tengo nada que perdonarte!
INÉS: (respira) ¡Llama... llama al sacer..dote, porfavor!
SAMUEL: Está bien. Voy a llamarlo! (a Daniel) ¡Vamos, hijo! Necesito que vayamos por el sacerdote!
DANIEL: ¡Vamos, papá!
(Samuel y Daniel salen. Jessica se queda con su mamá. Inés le agarra la mano.)
JESSICA: (llorando) ¡Mamita...!
INÉS: ¡No llores, mi amor...! ¡Per...perdóname! (respira) ¡Perdóname por... todo el daño que les hize!
JESSICA: (llorando) ¡Ya, mamá...! ¡Tú no te vas a morir! Verás que te vas a recuperar y vamos a vivir todos juntos como antes.
INÉS: (respira) No... ya no volverá a ser lo mismo... (respira) yo... les he jugado... sucio... lo único que quiero... es... confesarme. De esta... (respira) no... podré... salvarme...
JESSICA: (llorando, la abraza) ¡No digas eso, mamita!
(Inés deja la cabeza hacia derecha. Se vuelve a dormir.)
JESSICA: (creyendo que su mamá murió, mira el aparato cardiaco y se tranquiliza.) ¡Mamá! (se tranquiliza cuando ve que su mamá duerme)

INÉS DESPIERTA... ESTA EN SUS ULTIMOS MOMENTOS...


* * *
Empresa.
Despacho de Darío.

Darío estaba en su despacho. Está sentado en su escritorio, jugando con un lápiz, mientras que, de pie, enfrente del escritorio estaban León y Tigre. Darío pareciera estar regañandolos.
LEON: ¿Para qué somos buenos, patrón?
DARIO: (los mira) ¿Qué tal el trabajito de anoche? ¿Lograron terminar con esa maldita?
LEON: Pues... (sin saber que decir)
TIGRE: Nosotros la dejamos allí tirada en medio de la carretera. Si la ambulancia se la llevó a tiempo, no es nuestra culpa, patrón.
DARIO: (golpeando la mesa, se levanta) ¿Dejaron huellas? (desesperado) ¿Qué hicieron con el coche con el que la atropellaron?
TIGRE: Pues... (sin saber como decirle) la llevamos a lavar, patrón!
DARIO: ¡Maldita sea! (furioso) Ustedes son imbéciles ¿o qué? ¿Cómo mierda explican ahora las huellas de sangre del carro?
LEON: Pues... (sin saber si decirle o no) si usted nos da dinero, podemos largarnos del país... y aún no es tarde...
(En ese momento, Darío enfurece como un toro que ve el color rojo.)
DARIO: ¡Mira, pedazo de imbécil! Yo... ¿darles dinero a ustedes? Jajaja... están soñando ¿verdad? Yo ya no los estoy coordinando. Y si se freguen, pues es por vuestra propia cuenta. Ustedes ya no trabajan para mí.
LEON: ¡Mire, patroncito! Recuerde que si nosotros vamos a la cárcel lo arrastramos con nosotros! Nosotros sabemos mucho, y no le conviene que abrimos la boca. Así que ya sabe: o nos paga y callamos, o nos vamos, pero directo a la policía a contarles toodos sus negocios sucios. Y creenos que ellos pagarán muy bien por ciertas informaciones.
DARIO: (furioso) ¿Me estás chantajeando, imbécil? (se enfoca encima del escritorio unas tijeras. La mente de Darío éra brillante, sonríe malevolamente.) Está bien. Yo les doy el dinero para escaparse.
(León y Tigre se sonríen el uno al otro. Darío sonríe malevolamente. Tenía una sonrisa maquiavélica. Coge la chequera y escribe una cantidad de dinero. Después se la enseña a León.)
DARIO: ¡León! (León lo mira) ¿Esto está bien? (León se acerca a mirar la cantidad) ¡Acercate más! (León se acerca más llegando a mirar por arriba del escritorio. En ese momento, Darío coge las tijeras y se las clava varias veces en el abdomen y en el pecho. León se toca en dónde lo acuchilló; la sangre corría sin parar. León apenas podía hablar. Cae despasito primero al escritorio, luego cae al suelo golpeandose del sillón. Al suelo, respira unas cuantas veces, teniendo tiempo de decir unas cuantas palabras. Se estaba agarrando la herida. Estaba lleno de sangre.)
LEON: Mal...maldito... (tose por última vez, se ahoga y se muere allí con los ojos abiertos.)
(Darío se levanta y va enfrente de su escritorio, cerca donde cayó León. Le da una última patada volteandolo. Se dirige a Tigre quien estaba mirando la escena lleno de odio, pero sabía que si reaccionaba en ese momento terminaría como su hermano.)
DARIO: ¡Llevate a esta escoria de mi oficina! Manchó mi alfombra con su maldito sangre!
(Darío va a servirse un trago.)
DARIO: (sonríe malvadamente) ¿Quieres?
(Tigre lo miraba lleno de odio. Se agachó para ver como se iba a llevar a su hermano.)
TIGRE: ¡Maldito desgraciado! (llorando) ¡Mataste a mi hermano, infelíz! ¡Esto no se va a quedar así!
DARIO: ¡Mira, imbécil! (lo coge del cuello) ¡No te atrevas a decir algo de lo que pasó aquí! O terminarás igual que tu queridísimo hermano...!
TIGRE: ¡No te preocupes! Tú vas a caer solito... aunque yo no sea el que te delate.
(Darío se calla. Tigre queda llorando a su hermano y pensando como sacar su cadaver de allí.)

DARIO MATA A LEON... TIGRE ACUMULA ODIO POR DARIO



(Solo miren al amarrado, con las manos arriba, el de en medio es Tigre xD)

* * *
Hospital.
Salón de Inés.

El padre Gabriel (René Casados) estaba haciendo la última misa para Inés, aprovechando que ella estaba dormida. Jessica, Daniel y Samuel salen del salón después de la misa. El padre Gabriel queda asolas con ella para confesarla.
GABRIEL: (arreglandose la sotana, se sienta en la silla que había al lado de la cama) A ver, hija, cuentame! ¿Cuáles son tus pecados?
INÉS: Padre... (respira) quiero... que todo... después de mi muerte... salga a luz! Pero... a la hora que conviene... padre...
GABRIEL: Cláro, hija, se hará como tú desees. Ahorita ¡cuentame!
INÉS: Padre... (respira, escoge dificilmente sus palabras) he pecado! ¡Y mucho!

INÉS CONFIESA SUS PECADOS CON EL PADRE GABRIEL



* * *
En un restaurante.
Angel estaba en una mesa, con un vaso de agua frente a él. Tenía nervios por lo que iba a hacer, pero no tenía de otra. Tenía enfrente un libro. En el libro había una carta de despedida para sus padres. Toma una última gota de agua. Afuera estaba lloviendo y éra nublado. La gente se refugiaba al restaurante para comer o tomar un café y platicando con sus amigos. Los minutos que pasaban le parecían eternos. Cuando, afuera, observa, por fin, una moto. De la moto se baja un joven enmascarado; tenía una pistola en sus manos. Mira asegurandose al cruzar la calle y se acerca al restaurante. Al entrar al restaurante observa a ver donde se encontraba aquel chico que le descubrió su amigo por teléfono. Lo observa y se dirige hacia él. Se enfoca de frente a Angel, mirando aterrado aquel joven enmascarado. El joven enmascarado dispara sin contemplación. Angel recibe los disparos, se cae al suelo; estaba lleno de sangre. El joven, después de disparar, se va corriendo hacia su moto, arranca y se va de allí. La gente grita asustada, unos se van del local, otros quedan asustados apartandose del cadaver. Se enfoca al suelo el cadaver de Angel, y al lado de él, el libro con el sobre con la carta de despedida dentro, y en una pagina del libro se enfoca escrito con labial ‘’Ya no tiene caso vivir así! Perdónenme!’’. Afuera, se enfocan autos de policía y una ambulancia, y, por supuesto, mucha gente asustada. El tiempo sigue siendo mal; llovía sin parar.

ANGEL MANDO A QUE LO MATEN APROPOSITO


Avances del próximo capítulo:
En el hospital.
INÉS: ¡Díganles... a mi familia... que los quiero... mucho...!
(Inés le agarra la mano al cura, quizás éra un gesto para aferrarse a la vida, pero todo en vano, porqué en cuanto terminó la frase le soltó la mano al cura y su cuerpo cayó inerto. Su cabeza cayó inerta en la almohada. Sus ojos estaban abiertos, éra un rostro que ni en la peor pesadilla quierías verlo. El sacerdote se levanta de la silla, se acerca ella, le pasa la mano por sus ojos cerrandoselos. Coge sus cosas, recogiendo su sotana y se prepara para salir.)
¿Qué le habrá confesado Inés al cura? ¿Será que ella es la asesina de Natalia Uribe?
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¡¡¡No se pierdan el próximo capítulo de "Boca del Infierno"!!!
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Cibergloria
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Re: Capitulo 23: La muerte de Angel

el Miér Mayo 04, 2016 2:31 am
Osea que Angel como quien dice se suicidó, pero no lo hizo con sus propias manos sino que contrató a un sicario para que lo matara a él mismo, pobre chico Sad

Inés está ahora sí al borde de la muerte y va a decir toda la verdad, solo que en secreto de confesión, pero por lo que dijo que quiere que todo salga a la luz, tal vez autorizará al sacerdote para que después de su muerte él diga todo.

Darío es un maldito desgraciado, tiene que pagar por todo
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Joana Sabbagh
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Re: Capitulo 23: La muerte de Angel

el Miér Mayo 04, 2016 12:16 pm
Gracias, Gloria. Y si, hay muchos secretos que aún no salen a la luz. Ya sabrán más adelante. Qué sabrá Inés? Tendrá relevancia? Ya veremos
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Re: Capitulo 23: La muerte de Angel

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